El Ozono en el Tratamiento del Aire
Se ha hablado y escrito mucho sobre la bondad y necesidad de utilizar
el ozono en procesos de descontaminación de aire y agua, así como
en procesos de desodorización en general. Todo ello ha llevado a
los diferentes países avanzados a establecer unas condiciones y
unos máximos y mínimos para la exposición de personas a bajas concentraciones
de ozono. Hoy en día es indiscutible que el ozono es el mejor desinfectante
en las instalaciones de agua potable. El interés creciente por utilizar
el ozono en descontaminación ambiental hizo que en el 79? Congreso
del Instituto Americano de Ingenieros Químicos, marzo de 1.975,
se aprobara la siguiente tabla:
| INTENSIDAD OLOR |
p.p.m. |
mg O3/m3 aire |
| SIN OLOR |
0 |
0 |
| TRAZAS |
0,5 a 1 |
1 a 2 |
| DEFINIDO |
1 a 3 |
2 a 6 |
| FUERTE |
5 a 10 |
10 a 20 |
Y de aquí nacen las reglas de oro de la ozonización
ambiental:
"NO SE DEBE SUSTITUIR UN MAL OLOR POR UN OLOR A OZONO"
"EN AMBIENTES DONDE PERMANEZCAN PERSONAS DURANTE MÁS DE 8 HORAS/DÍA LA CONCENTRACIÓN NO DEBERA SER SUPERIOR A 0,1 p.p.m., O LO QUE ES LO MISMO 0,2 mg O3/m3 DE AIRE."
Como comprobantes
con la tabla anterior, un ambiente bien ozonizado es aquel que prácticamente
no huele a ozono. Debemos tener en cuenta que la acción desodorizante
del ozono no se debe a una simple acción de camuflaje del olor sino
a una auténtica destrucción de la materia orgánica y bactericida
que lo provocan. El aire existente en un ambiente cerrado se va
enrareciendo al disminuir su contenido en oxígeno y aumentar el
óxido de carbono. Con concentraciones de ozono de 0,01 p.p.m., es
decir 0,02 mgr O3/m3 aire. ?DIEZ VECES MENOS DEL MAXIMO ADMISIBLE!
Se puede rebajar a la mitad el número de renovaciones del aire;
esto nos lleva a un ahorro importante en calefacción o refrigeración.
Hoy en día está fuera de toda duda el hecho de que el ozono incluso
a bajas concentraciones menores que 0,1 p.p.m., tiene una notable
acción bactericida, fungicida y virulicida en general. Destruye
con gran rapidez estreptococos, estafilococos, colibacilos, así
como las más enérgicas toxinas difterianas y tetánica.
EXISTE UNA CONCENTRACION IDEAL PARA QUE EL HOMBRE DISFRUTE DE LOS BENEFICIOS DEL OZONO.
RENAUD-LAPORT afirma en el discurso
que pronunció ante el Comité Belga contra la Tuberculosis: "Que
eliminando las impurezas del aire al esterilizarlo con ozono, se
eliminaban con un 98% de probabilidad las posibilidades de contraer
enfermedades infecciosas". Muchas opiniones se han dado sobre la
dosis correcta de ozono que debe existir en la atmósfera. Actualmente,
está considerado como límite más seguro (OMS) el valor de 0,1 p.p.m.
(0,2 mg O3/m3 aire), siendo éste el valor aceptado por investigadores
y asociaciones científicas americanas desde hace 15 años. Todo lo
expuesto anteriormente, nos incita a pensar que el desarrollo industrial
del ozono ha sido muy lento, debido a su inestabilidad, siendo ésta
la causa de su difícil producción y almacenamiento. No obstante,
a finales del siglo pasado y a partir de su fabricación a escala
industrial (Siemens en 1.857 construyó el primer generador de ozono),
fueron muchos los investigadores y científicos quienes por sus experiencias,
demostraron las ventajas del ozono como desinfectante del aire y
del agua.
ACCION BACTERICIDA
La acción altamente bactericida del ozono queda fuera de toda duda
gracias a las muchas experiencias que sobre esta aplicación se han
realizado. FRANKLIN M.W., dice: "Las concentraciones
convenientes para la ventilación llevan a una disminución del contenido
de bacilos en la atmósfera. Además los pequeños glóbulos del moco
presentan las bacterias a la acción del ozono del aire en sus más
fuertes condiciones de vulnerabilidad, de modo que, cuando son expectorados
por golpes de tos, los proyectados en el aire a continuación del
estornudo son los primeros en ser destruidos". (Traducción literal).
KUPFFER, comenta: "Es muy indicado el ozono para
los baños públicos y para las piscinas de natación cubiertas. Además
en los almacenes frigoríficos de los mataderos y en la elaboración
de la salchichería, el ozono impide la formación de moho"
Acción Desodorizante
La acción desodorizante del ozono, no es debida a un simple efecto
de camuflaje del olor, sino que se trata de una verdadera destrucción
química de éste. El aire existente en un ambiente cerrado, donde
existe mucha afluencia de personas, se va enrareciendo al ir disminuyendo
el contenido en oxígeno. Se ha demostrado que con concentraciones
de ozono del orden de 0,01 p.p.m., se puede rebajar el número de
renovaciones de aire en cualquier local cerrado.
BISBINI en 1964 afirma: "El ozono actúa como desodorante
también a bajas concentraciones (0,1~ 0,5 mg O3/m3) y que su acción
es especialmente apreciable en la neutralización de olores debidos
a substancias orgánicas"
HAINES en 1939 afirma:
"La función principal del ozono es la desodorización."
GILGEN Y WANNER en 1966 reconocen: "Que el ozono
tiene una acción desodorizante, ya evidente, en concentraciones
iguales a 0,02 ~ 0,03 p.p.m."
El ozono, en suma, por su gran poder
oxidante, destruye toda clase de olores desagradables; teniendo
su mayor acción frente a los olores de procedencia orgánica.
Acción Fisiológica en el Organismo Humano
Día a día se van descubriendo nuevas
aplicaciones de este gas en medicina, y aunque nuestros equipos
nunca han sido destinados para ozonoterapia, tratamiento
de enfermedades por medio del ozono, la verdad es que numerosos
equipos de médicos han realizado estudios con ellos, con éxito bastante
apreciable, tal y como se puede comprobar en los certificados existentes
en nuestra información. No sin razón afirmaba PASTEUR:
"Con el aire respiramos la mayor parte de nuestras enfermedades.
En contacto con el ozono los microbios quedan quemados y las toxinas
destruidas."
Cuando un sistema de Aire Acondicionado tiene incorporado un equipo
de ozonización, lo que sí podemos afirmar es que el ambiente es
mucho más "fresco", relajado y sano, evitándose todo tipo de contagio
de enfermedades infecciosas con lo cual, entre otras cosas, disminuye
el absentismo medio de trabajadores y empleados. Existen entre los
grandes almacenes, hoteles, oficinas e instalaciones industriales
en todo el mundo innumerables ejemplos de ozonizaciones bien hechas,
que, recordemos, son aquellas en las que, habiendo obtenido los
resultados perseguidos, el ambiente no huele a ozono.
Hoy día está
de actualidad el llamado "Sindrome del Edificio Enfermo", que consiste
en el desarrollo de enfermedades originadas por la proliferación
de bacterias y hongos en los conductos del aire acondicionado (Legionella,
Aspergillius,...) y que provocan no pocas enfermedades causantes
de alarma social en algunos casos.
Se ha llegado a afirmar que se
había prohibido la venta de ozonizadores ambientales en los EE.UU.,
nada más inexacto: los EE.UU. de América fueron los primeros que
regularon los límites máximos de exposición en 0,1 p.p.m. para permanencias
de 8 horas continuas como máximo; con el único objeto de establecer
unos criterios para poder beneficiarse las personas de los efectos
bactericidas, fungicidas, virulicidas y desodorizantes del ozono.
Como se puede comprobar, hoy se está utilizando ozono en descontaminación
de los ambientes más diversos y con resultados muy satisfactorios.
Clínicas, hospitales, hoteles, industrias de la alimentación, restaurantes,
grandes instalaciones de aire acondicionado, colegios, etc. certifican
que están utilizando ozono con un óptimo resultado en descontaminación
y desodorización ambiental. Podríamos añadir, además, el ahorro
energético que se obtiene al poder disminuir el número de frigorías
o calorías para obtener el confort buscado en el local de referencia.
Todo ello nos anima a recomendar el uso de la ozonización a bajas
concentraciones en ambientes muy cargados de contaminación.
|