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El Ozono en la Conservación de los huevos


Los huevos se alteran por putrefacción bacteriana y por hongos, proceso que se retarda mediante almacenamiento a baja temperatura o por tratamiento de la cámara para cerrar los poros (por ejemplo, con silicato sódico, pasta de hidróxido cálcico, por inmersión en aceite mineral u otros productos comerciales pensados para producir el mismo efecto).

En ausencia de acción microbiana todavía ocurren cambios químicos deteriorativos que tienen como resultado la fluidificación de la clara espesa y el debilitamiento de la membrana vitelina. Un huevo de frigorífico, cuando se rompe para freírlo, suele estar acuoso y plano en el plato comparado con el huevo fresco. Además, durante el almacenamiento tiene lugar la evaporación del agua a través de la cáscara, lo que conlleva el consiguiente aumento del saco aéreo, no visible a simple vista.

La evaporación se puede controlar por humidificación del almacén donde se depositan los huevos a un 85% de humedad relativa, pero esto se acompaña de un aumento de putrefacción, especialmente por hongos, lo cual se puede evitar añadiendo dióxido de carbono a la atmósfera del almacén. De este descubrimiento han surgido métodos generales:

El empleo de concentraciones elevadas de dióxido de carbono (un 60% o más) previene el desarrollo de hongos y puede aumentarse la humedad relativa de la cámara al 96%, reduciéndose así la evaporación a valores pequeños de la clara espesa.

Contrariamente, si se usa el 2,5% de dióxido de carbono, es necesario todavía controlar la humedad relativa (aproximadamente el 80%) para impedir el desarrollo de hongos y en este caso la velocidad de evaporación es relativamente rápida. En compensación se reduce la velocidad a la cual la clara espesa se fluidifica y también ocurre más lentamente que en condiciones normales el debilitamiento de la membrana vitelina.

Mientras los huevos permanecen almacenados, los mohos pueden desarrollar dentro del huevo, entre la cáscara del huevo y la membrana, una pequeña bolsa de aire, si la humedad relativa no está convenientemente controlada.

El ozono, una vez más viene a resolver este problema impidiendo el desarrollo del moho y prolongando el período de almacenaje sin presentar disminución alguna en calidad y aspecto.

Con dosis de ozono superiores a 2-3 p.p.m., la humedad relativa dentro de la cavidad del huevo aumentó, así como los mohos formados entre la cáscara y la membrana. Sin embargo, con dosis de ozono menores a 2-3 p.p.m., no se observó aumento de la humedad relativa, ni crecimiento de mohos dentro del huevo. Además, estos niveles bajos de ozono controlaron los olores en la cámara de almacenaje de los huevos.

EWELL (1.950) indicó que el uso más significativo del ozono en la conservación de alimentos hasta ese momento había sido el control de los mohos en cámaras de almacenamiento de huevos. Con una mínima concentración de 0.6 p.p.m. de ozono en el aire aplicado en el exterior de las cajas de huevos, éstos se protegían del desarrollo de los mohos bajo condiciones de 0,55 ºC y 90% de humedad relativa. Los huevos almacenados en estas condiciones durante ocho meses eran indistinguibles de los huevos almacenados hacía unos pocos días.

Para mantener esta concentración de 0.6 p.p.m. para los huevos embalados, EWELL recomendó mantener la concentración de ozono en los pasillos de 1.5 p.p.m.

Por otra parte, durante el análisis de los estudios de KUPRIANOFF (1.953), FONTANEL (1.953) señaló que aunque el ozono era efectivo para inhibir mohos y eliminar olores en cámaras de huevos, él no era partidario de su utilización. Dos eran las razones esgrimidas por FONTANEL: en primer lugar, hasta ese momento había sido dificultoso medir la cantidad de ozono en el ambiente de una manera exacta; y en segundo lugar, a los empleados no les agradaba estar expuestos al ozono mientras trabajaban dentro de la cámara.

Ambas objeciones pueden ser hoy en día fácilmente rebatidas gracias a la moderna tecnología existente sobre la ozonización (equipos de medida, timer, etc.)

Otra de las aplicaciones importantes con respecto a la industria del huevo, es la que se refiere a la utilización del agua para el "descascarillado" del huevo.

El agua utilizada para este menester se va contaminando paulatinamente, lo cual repercute en el huevo, originando importantes pérdidas de género. Veamos unos análisis realizados recientemente en Francia con equipos TRIOZON:


  COLIFORMES TOTALES
ANTES OZONO 1040 460 360
DESPUÉS OZONO 50 30 14
VARIACIÓN 95,20% 93,50% 96%


En este sentido, TRIOZON, como primer fabricante de equipos Generadores de Ozono de coeficiente reducido, asegura que no existe posibilidad alguna de que el ozono de uno de sus equipos pueda afectar en ningún caso al personal que trabaja dentro de la cámara, siempre que el equipo esté calculado e instalado de acuerdo con sus sistemas.


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